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Si te levantas cada mañana con la mandíbula cansada, es muy probable que utilices una férula para proteger tus dientes mientras duermes. Sin embargo, muchos pacientes de Clínica La Victoria acuden a revisión con una duda muy común: «¿Cómo limpiar una férula de descarga dental para que no coja mal olor ni se ponga amarilla?».
Una férula sucia no solo es desagradable a la vista, sino que puede convertirse en un foco de infecciones para tus encías y dientes. En esta guía te explicamos paso a paso cómo mantenerla transparente, higiénica y en perfectas condiciones durante mucho más tiempo.
Tu boca alberga millones de bacterias. Durante la noche, la férula está en contacto directo con tu saliva, placa bacteriana y posibles restos de alimentos. Si no aprendes cómo limpiar una férula dental a diario, esa placa se calcifica, transformándose en sarro incrustado en el plástico.
Además de generar mal aliento (halitosis), usar una férula contaminada aumenta drásticamente el riesgo de sufrir caries y enfermedades periodontales. Si sufres de Bruxismo, la férula es tu mejor aliada médica; trátala con el cuidado que merece.
El mantenimiento diario es rápido y sencillo si sigues esta rutina nada más levantarte:
Es una de las preguntas estrella en la clínica. Sí, la mejor forma sobre cómo limpiar férula dental es utilizar agua y un jabón neutro sin perfume. El típico jabón de manos transparente o de glicerina (como el que puedes encontrar en Mercadona o cualquier supermercado) es ideal. Limpia en profundidad sin dañar ni rayar el material acrílico.
Internet está lleno de remedios caseros, pero hay que tener cuidado. El bicarbonato de sodio tiene propiedades blanqueadoras y antibacterianas, pero es muy abrasivo.
Si lo usas a diario, frotarás la férula creando micro-arañazos invisibles. En esos arañazos se acumularán más bacterias y la férula perderá su transparencia, volviéndose opaca y blanquecina. Puedes usar una mezcla de agua y un poquito de bicarbonato una vez al mes para una limpieza profunda, pero nunca como método diario.
Para alargar la vida útil de tu protector nocturno, evita a toda costa estas prácticas:
Si tu férula ya ha adquirido un tono amarillento o desprende un olor fuerte, el jabón neutro no será suficiente. Para estos casos, te recomendamos una limpieza profunda semanal:
Incluso con la mejor rutina de limpieza, las férulas de descarga sufren un desgaste natural por la fricción de los dientes. Si notas que la tuya está agujereada, muy desgastada o ya no encaja a la perfección, es hora de renovarla.
En Clínica La Victoria te lo ponemos fácil. Gracias a nuestra tecnología de Escáner intraoral en 3D, ya no necesitas pasar por las incómodas pastas de impresión para hacerte una férula nueva. Además, si tienes dudas sobre el estado de la tuya, tráela a tu próxima cita de higiene y mantenimiento regular y nuestro equipo la revisará encantado.

Contenido supervisado y validado por el Dr. Juan Ballesteros Martínez, Director Médico de Clínica la Victoria.