Limpieza dental: ¿Cada cuánto?

Muchas personas creen que con cepillar los dientes tres veces al día para eliminar los restos de alimentos es suficiente para tener una perfecta higiene bucal, y nada más lejos de la realidad. Además del cepillado, el uso del hilo dental y del enjuague bucal, hay que realizar limpiezas bucales de forma periódica por parte de profesionales.

Lo recomendable son dos limpiezas dentales al año, ya que en este intervalo de tiempo las bacterias vuelven a intentar colonizar nuestros dientes formando de nuevo sarro.

Aunque en situaciones normales no es necesario más de dos limpiezas anuales, será tu dentista cuando revise el estado de tus dientes y encías, el que te dará las pautas de tus revisiones y limpiezas.

Además de esto, tenemos que desmentir dos mitos sobre las limpiezas:

  • No dañan el esmalte del diente, puesto que se utilizan puntas ultrasónicas para no rayar ni estropear la superficie del diente.
  • No duele, quizás pueda resultar algo molesto, pero no produce dolor.

Recuerda siempre ponerte en manos de profesionales para el cuidado de tu boca.

Qué conseguimos con una limpieza dental

Las limpiezas bucales son fundamentales y muy necesarias en el cuidado bucal anual. Previene gran cantidad de dolencias y problemas orales. Es por ello que existen varios motivos para hacerse una limpieza:

  • Eliminación del sarro de los dientes: las bacterias que lo generan se desarrollan con gran facilidad y rapidez. Es muy difícil eliminarlas con el cepillado normal y se van acumulando en la base de los dientes.
  • Prevención de enfermedades periodontales gracias a la eliminación de bacterias bucales.
  • Eliminación de manchas dentales.

Con la limpieza bucal prevenimos la pérdida de piezas dentales y otras enfermedades relacionadas con la salud dental. Merece la pena cuidar nuestra boca.