Todo lo que debes saber sobre la maloclusión

La maloclusión es una alteración que consiste en que los dientes no se encuentran adecuadamente alineados y no encajan bien, por lo que se produce una mala mordida, al no encajar los dientes superiores con los inferiores al morder. Es un problema muy común que sufre una amplia mayoría de personas, y que tiene fácil solución por medio de la ortodoncia.

La maloclusión tiene diferentes causas como factores genéticos, una mala alimentación, respirar por la boca o morderse las uñas… son muchas las causas que llegan a producir este trastorno y es importante conocerlas para poder prevenir este problema.

Esta alteración puede llegar a tener consecuencias si no se trata adecuadamente, problemas como el desgaste del esmalte, dolores al masticar, o mayores probabilidades de traumatismos dentales y caries. por lo que debemos tratar este problema si queremos tener una adecuada salud dental.

Tipos de maloclusión

Existen diferentes tipos y grados de maloclusión:

  • Maloclusión clase 1: En esta clase la mala posición de los dientes es consecuencia de un apiñamiento dental, y se trata con ortodoncia y el uso de brackets
  • Maloclusión clase 2: Los dientes superiores se encuentran en una posición adelantada sobre los dientes inferiores, se debe a diferentes causas de origen esquelético, y la solución es la ortodoncia.
  • Maloclusión clase 3: En este caso, ocurre que los dientes inferiores se encuentran en una posición adelantada sobre los superiores, las causas son variadas y pueden ser dentales o esqueléticas, conviene estudiar el caso para elegir el mejor tipo de ortodoncia para cada paciente.

Además de grados, existen tipos de mordida incorrecta:

  • Mordida abierta: se produce cuando los dientes superiores no llegan a tocar los inferiores.
  • Mordida cruzada: Los dientes superiores muerden y tocan en el interior de los dientes inferiores.
  • Sobremordida: Los dientes superiores cubren demasiado los inferiores.

Cómo prevenir la maloclusión

Los factores genéticos influyen a la hora de desarrollar este problema, pero con hábitos adecuados podemos llegar a prevenirlo o minimizarlo, cuanto antes adoptemos hábitos dentales adecuados mejor pronóstico tendremos.

Es conveniente realizar revisiones periódicas con nuestro odontólogo para prevenir este tipo de problemas, y en caso de que aparezcan seguir un tratamiento adecuado en manos de un especialista.