¿Molestia dental? ¿Y si no es caries?

Todos hemos experimentado alguna vez dolor dental en nuestra vida, pues, aunque los dientes parezcan duros y fuertes, la verdad es que son sensibles. En la mayoría de los casos se piensa que el dolor es causado por un fuerte problema de caries, puesto que es uno de los problemas dentales más frecuentes o comunes normalmente. Las caries provocan la destrucción de los tejidos de los dientes, y en su mayoría este doloroso problema es causado por malos hábitos higiénicos. La OMS (organización mundial de la salud) declaró que este problema afectaba a casi el 60% de los niños de entre 6 a 11 años, y que dicho problema suele atacar más a los niños y los adultos mayores.

Los síntomas más comunes de la presencia de caries en los dientes son: molestias al masticar, pérdida del esmalte dental, manchas oscuras y agujeros en los dientes etc.

Pero si no tengo caries, entonces ¿qué es? A continuación, te presentamos una lista de los posibles problemas que pueden causar dolor a tus dientes.

Causas del dolor de dientes sin caries

 Cuidar nuestra salud dental es indispensable para el buen funcionamiento de estos, es decir contar con unos dientes fuertes y sanos. Sin embargo, existen diversos factores que pueden causar malestar dental, generalmente se puede asociar a un estado crítico de putrefacción o bien por un diente agrietado, esto causa irritación e incluso puede desatar una infección.

Algunos de los problemas más comunes que causan dolor dental son:

  • Dolor dentario: este tipo de dolor intenso dura tan solo unos segundos, y se produce ante estímulos externos, como lo son las bebidas frías o calientes, dulces o ácidos que provocan una ligera molestia al tener contacto con los dientes.
  • Dolor palpitante: si alguna vez has sentido un malestar palpitante en uno de tus dientes es una clara señal de que está incrementando el flujo de sangre en él, lo cual ocasiona un diente inflamado.
  • Gingivitis: la gingivitis es la inflamación de las encías, estas se inflaman por infecciones producidas de un virus, bacterias y además por la presencia de sarro en los dientes. Las principales características de la gingivitis son: enrojecimiento, inflamación, hipersensibilidad en las encías y posibilidad de sangrar en el cepillado dental.
  • Pulpitis: la pulpitis es la infección de la pulpa y se origina por bacterias que alcanzan las terminaciones nerviosas a través de un diente roto. El dolor de la pulpitis es agudo y produce pulsaciones casi insoportables.
  • Periodontitis: la periodontitis en este caso es una infección que abarca los tejidos que rodean y dan soporte al diente, causando tanto daño y provocando la caída prematura de los dientes.

El dolor dental se percibe generalmente como una simple molestia, pero en realidad es uno de los dolores más fuertes que afecta a las personas. Por lo tanto, lo más recomendado es que en caso de presentar algún malestar o dolor dental, aun sea muy simple visítenos, puesto que puede tratarse de un problema grave que se encuentre en una primera etapa de evolución. Si el problema de su dolor dental es tratado a tiempo puede ser menos doloroso y más sencillo. Es importante recordar que el buen cuidado y la higiene bucal son primordiales para evitar cualquier tipo de infección en nuestros dientes. ¡Cuidémoslos!