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Sensibilidad dental: síntomas, causas y soluciones

Tiempo de lectura 3 minutos

Tomar un helado, beber un café caliente o incluso respirar aire frío en invierno puede convertirse en un verdadero suplicio para muchas personas. La sensibilidad en los dientes es uno de los problemas bucodentales más comunes y molestos, pero afortunadamente, tiene solución.

En  Clínica La Victoria, recibimos a diario a pacientes que buscan alivio inmediato para este dolor agudo y punzante. En este artículo, vamos a explicarte exactamente por qué ocurre, cuáles son las principales causas y qué tratamientos definitivos existen para que vuelvas a disfrutar de tus comidas favoritas sin temor.

¿Por qué me duelen los dientes con el frío o el calor?

Muchos pacientes se sientan en nuestro gabinete preguntándose: «¿Por qué tengo sensibilidad en los dientes de repente?». Para entenderlo, hay que conocer un poco la anatomía dental.

Nuestros dientes están recubiertos por el esmalte, que es la capa externa dura y protectora. Debajo del esmalte se encuentra la dentina, un tejido más blando que contiene miles de conductos microscópicos (túbulos dentinarios) que conectan directamente con el nervio del diente.

Cuando el esmalte se desgasta o la encía se retrae, la dentina queda expuesta. Al entrar en contacto con estímulos externos (frío, calor, ácidos o dulces), estos viajan rápidamente por los túbulos hasta el nervio, provocando ese dolor agudo e intenso característico de la sensibilidad en los dientes.

Principales causas de la sensibilidad dental

Conocer el origen del problema es el primer paso para solucionarlo. Las causas sensibilidad dental son muy variadas, pero las más frecuentes que detectamos en nuestra consulta son:

Desgaste del esmalte y retracción de encías

El consumo excesivo de alimentos y bebidas ácidas (como refrescos, cítricos o vino) erosiona el esmalte gradualmente. Por otro lado, la retracción de las encías deja al descubierto la raíz del diente, la cual no tiene esmalte protector. Esto suele ser una consecuencia directa del envejecimiento natural o de enfermedades de las encías.

El impacto del bruxismo y los cepillados agresivos

Apretar o rechinar los dientes por la noche (bruxismo) produce microfracturas y un desgaste severo de la superficie dental, provocando una alta sensibilidad los dientes. Asimismo, cepillarse con demasiada fuerza o usar un cepillo de cerdas muy duras «barre» literalmente el esmalte y daña la encía, acelerando el proceso de hipersensibilidad.

Tratamientos en Clínica La Victoria para eliminar la sensibilidad

La sensibilidad no tiene por qué ser para siempre. Dependiendo del diagnóstico, en nuestra clínica aplicamos diferentes soluciones profesionales:

  • Tratamientos desensibilizantes: aplicación de flúor o barnices especiales en la clínica que fortalecen el esmalte y sellan los túbulos dentinarios expuestos.
  • Soluciones de periodoncia: si la causa es la recesión gingival severa, nuestros especialistas en  Periodoncia pueden realizar microinjertos de encía para volver a cubrir la raíz del diente expuesta y protegerla.
  • Restauraciones y estética: cuando el desgaste del esmalte es muy evidente, utilizamos resinas compuestas (empastes) o tratamientos de  estética dental, como las carillas, para reconstruir la anatomía del diente y bloquear la sensibilidad de forma definitiva.

Consejos para cuidar tus dientes sensibles en casa

El tratamiento en clínica siempre debe acompañarse de buenos hábitos en casa. Te recomendamos:

  1. Usa un cepillo de cerdas suaves y realiza movimientos circulares y suaves, nunca horizontales y agresivos.
  2. Utiliza pasta dentífrica desensibilizante, rica en nitrato de potasio o fluoruro de estaño, que ayuda a bloquear la transmisión del dolor.
  3. Espera 30 minutos para cepillarte después de consumir alimentos ácidos. Esto da tiempo a que la saliva neutralice los ácidos y el esmalte no esté reblandecido por la fricción.

¿Cuándo la sensibilidad dental es una urgencia médica?

Es normal sentir un ligero destello de sensibilidad de forma puntual. Sin embargo, debes prestar atención si el dolor se vuelve pulsátil, si dura varios minutos después de retirar el estímulo (frío o calor), o si afecta a un solo diente de forma muy localizada.

En estos casos, ya no hablamos de simple hipersensibilidad, sino de una posible caries profunda, una fisura dental o una infección que ha llegado al nervio. Si experimentas estos síntomas, no lo dejes pasar; ponte en  contacto con nosotros cuanto antes para evitar complicaciones mayores o la pérdida de la pieza dental.

Especialidades y otros tratamientos
Clínica la Victoria