¿Cómo tratar la xerostomía?

La xerostomía, conocida comúnmente como el síndrome de la sequedad bucal, está provocada por una irregularidad en la segregación de saliva. Cuando las glándulas salivales producen menos cantidad de saliva de la necesaria, la boca se reseca y puede traer consigo numerosos problemas.

A pesar de que hay algunos casos en los que el daño en estas glándulas es irreversible, normalmente puede seguirse un tratamiento que disminuya o elimine por completo los efectos. Pero, ¿cómo curar la xerostomía? La toma de medicamentos o no dependerá de las causas que lo hayan provocado, aunque lo más importante es acudir al dentista si notas tu boca seca de manera regular.

Una vez hayas visitado a un especialista, sabrás con certeza qué lo ha provocado y, por tanto, cuál va a ser la mejor forma para eliminarlo.

Causas y síntomas de la xerostomía

Ahora que sabemos cómo curarla, es importante que entendamos cuáles son las causas y síntomas de la xerostomía. Las causas principales por las que suele aparecer este problema es la baja ingesta de agua y el elevado consumo de tabaco y/o alcohol. Sin embargo, a veces pueden derivar de lesiones en las glándulas y/o en los nervios del cuello o cabeza, además de que hay determinados fármacos, como las píldoras para la ansiedad o los medicamentos oncológicos, cuyo efecto secundario es la sequedad bucal.

Algunos de los síntomas que pueden ayudarte a saber si tienes este problema o no son los siguientes:

  • Reducción de sensaciones gustativas.
  • Lengua áspera, seca o con surcos y sensación de ardor.
  • Halitosis o mal aliento.
  • Fisuras en las comisuras de los labios y llagas.
  • Caries y enfermedades periodontales.
  • Sequedad o una sensación de viscosidad en la boca.
  • Saliva que se siente espesa y fibrosa.
  • Dificultad para masticar, hablar y tragar.
  • Dolor de garganta o garganta seca y ronquera.
  • Problemas para usar dentaduras postizas.