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Esterilización en una clínica dental
Esterilización en una clínica dental

La sala de esterilización de cualquier clínica desempeña un papel fundamental en la organización de los espacios de la clínica dental, tanto en lo referente a la seguridad de trabajadores y pacientes como a la operatividad del personal y al éxito de los procesos de esterilización. Hoy en día, a diferencia de hace unos años, existe un espacio dedicado íntegramente a ello, mientras que en el pasado este área solía relegarse a poco más que un trastero.

Si carece de ventanas, deberá contar con un sistema de aspiración forzada del aire para renovarlo y evitar que se alcancen altas temperaturas, dada también la existencia de equipos y maquinaria que desprenden calor. Al ser potencialmente tóxicos los productos que se usan para la desinfección, también es fundamental una adecuada ventilación.

Productos esterilizables en el día a día de un dentista.

Un dentista debe de esterilizar, además de la zona de trabajo, todo su instrumental. Desde el espejo, los utensilios de limpieza dental o el conocido como “instrumental crítico”, que es todo aquello destinado a punzar, cortar o penetrar tejidos blandos o duros de la cavidad oral. Así como los sistemas de aspiración y enjuague, la superficie del gabinete, el sillón, las asas, equipos de rayos x…

Protocolo de esterilización de instrumentos en una clínica dental

Todas las estructuras odontológicas deben respetar ciertas indicaciones estructurales y tecnológicas mínimas para la descontaminación, limpieza, desinfección y esterilización del instrumental y de los equipos.

Requisitos mínimos con que debería cumplir una sala de esterilización:

1. Separación de la zona sucia y de la limpia, con superficies de trabajo lavables.
2. Cuba de descontaminación.
3. Cuba para esterilización en frío.
4. Fregadero.
5. Cuba de ultrasonidos o lavadora de instrumental.
6. Termoselladora o bolsas autosellantes.
7. Autoclave de vapor de clase B con bomba para el vacío fraccionado de conformidad con la normativa UNI EN, preferiblemente equipado con impresora para la certificación de los ciclos de esterilización.

El protocolo es el siguiente:

Prelavado del instrumental crítico con agua e inmersión en la cubeta con solución de mantenimiento o detergente enzimático de 2 a 5 minutos.

Atendido el paciente, se lleva el material a la unidad de desinfección y tras ser enjuagado se sumerge en la solución de lavado contenida en la cubeta. Dicha solución debe estar a 45º y debe ser reemplazada regularmente.

Tras el ciclo de lavado de ultrasonido, se enjuaga el instrumental y se seca. Posteriormente se introduce en bolsas herméticas y se coloca por grupos con una tira de control químico.

Una vez embolsado, se programa el ciclo de esterilización con vapor de agua en una autoclave. Finalizado este, se comprobará la integridad de las bolsas.

Por último, la turbina y el micromotor han de ser esterilizados entre paciente y paciente. El personal auxiliar debe portar un equipo de protección individual para llevar a cabo el proceso de esterilización.