Enfermedades más comunes de la lengua y su tratamiento

La lengua es uno de los músculos más importantes de nuestro cuerpo, ya que está involucrada en muchas de las acciones fundamentales en el día a día para el ser humano, como puede ser hablar, degustar alimentos e incluso ingerir los mismo. Es fundamental prestarle atención y cuidar la lengua para que pueda gozar de una correcta salud.

Características de una lengua sana:

  • Una lengua saludable es de color rosado: En ocasiones aparece una mancha blanca sobre ella, pero si es delgada no debes preocuparte.
  • Su superficie debe ser lisa: Si empiezas a notar que aparecen irregularidades es mejor que visites a un especialista.
  • Debe ser húmeda: Si tu lengua está seca puede indicar que sufres de estrés, anemia, diabetes u otra afección.

A continuación te mostramos algunas de las enfermedades más comunes que puede sufrir la lengua y sus respectivos tratamientos.

Macroglosia.

La macroglosia es un trastorno que provoca que la lengua este más grande de lo normal. Esta alteración no es grave, pero si puede resultar muy molesta a las personas que la sufren a la hora de hablar o comer.
En algunos pacientes este trastorno se corrige de modo espontáneo por reposición de la base de la lengua, en otros casos se realiza una reducción de glosectomía.

Leucoplasia.

La leucoplasia es un trastorno que se desarrolla especialmente en adultos. Este se manifiesta por medio de la aparición de manchas blancas en la superficie de la lengua o en algunas ocasiones en la cara interna de las mejillas.
La aparición de este trastorno puede darse a causa de consumo excesivo de tabaco y alcohol, morderte la lengua de forma compulsiva o el roce con prótesis dentales colocadas de forma incorrecta.
Su tratamiento es más eficaz cuando se encuentra la lesión y se trata temprano, mientras es pequeña. Si es tarde para realizar este proceso se realizaría una extracción de los parches de leucoplasia o un seguimiento médico.

Candidiasis oral.

La candidiasis oral es una enfermedad provocada por el exceso del hongo llamado cándida. Esta infección se manifiesta con lesiones blancas en alguna parte de la boca, como pueden ser la lengua o las encías.
Para eliminar esta enfermedad el principal objetivo debe ser detener la propagación rápida de hongos, pero el mejor enfoque puede depender de la edad, el estado de salud general y la causa de la infección. Eliminar las causas de fondo puede prevenir la recurrencia.

Liquen plano oral.

Es una enfermedad no infecciosa que afecta principalmente a la mucosa oral. Es de carácter crónico por lo que puede aparecer y desaparecer ocasionalmente. Consiste en la aparición de una erupción en la lengua que causa picor. Esta parte es muy sensible y puede causar dolor. Si no se tratan rápidamente las úlceras se irán extendiendo por toda la superficie, esta enfermedad se caracteriza por no tener cura, el tratamiento se concentra en ayudar que sanen las lesiones y reducir el dolor u otras molestias.

Lengua fisurada.

En este caso la lengua presenta grietas en la parte superior, estas grietas se pueden extender hacia las partes laterales, pero en general no es una enfermedad grave. Si posees esta afección, es posible que seas más propenso a tener mal aliento.
La labor del tratamiento será en mejorar la dieta del paciente, una higiene correcta y evitar el consumo de bebidas alcohólicas y tabaco.

Lengua negra y vellosa.

Este trastorno esta producido por la acumulación de células muertas en las papilas gustativas, dándole a la lengua un color oscuro y velloso que es muy desagradable y llamativo. La solución a este problema se centra en tus hábitos de higiene bucal, no olvides visitar tu odontólogo para que realice un estudio del proceso de evolución.

¿Cómo saber cuando necesitas una endodoncia?

La endodoncia es un procedimiento que busca principalmente salvar y reparar el diente dañado sin necesidad de extraerlo. La realización de este tratamiento está indicado cuando la estructura dentaria ha sufrido un daño irreversible que puede llegar a la pulpa o nervio.El tratamiento consiste en remover la parte dañada de la pieza dental, para posteriormente limpiarla, rellenarla y sellarla. Para reconocer la necesidad de este tratamiento las personas pueden sufrir diversos síntomas que pueden alterar esta necesidad, asociadas a la aparición de una caries. Pueden aparecer muchos síntomas muy diversos debidos a esta afección, los más comunes te los explicamos a continuación:

  • Generalmente los dientes se vuelven sensibles al frio y posteriormente al calor.
  • Aparición repentina del dolor.
  • Dolor en los dientes al morder o masticar.
  • Hinchazón en el rostro.
  • Piezas dentales que comienzan a decolorarse.
  • La percepción de mal sabor de boca, provocado por el proceso infeccioso

Son muchos los síntomas, pero cada paciente puede experimentarlos de manera diferente.

Fases de una endodoncia

  • El primer paso es que el odontólogo especialista en endodoncias te examine.
  • Tomar una serie de radiografías para poder concretar el tipo de tratamiento que se adecua al paciente.
  • Se aplica anestesia local para evitar cualquier dolor o incomodidad al paciente durante el tiempo que dure el proceso.
  • El siguiente paso sería realizar el aislamiento del diente. Se hace colocando una grapa para evitar infecciones y mantenerlo limpio de saliva.
  • El odontólogo realiza la apertura de la zona a intervenir llamada sutura cameral. Si es un diente frontal se realiza por la parte posterior de este, mientras que si es un molar o un premolar se lleva a cabo por la corona.
  • Se procede a la extracción del tejido dañado, procedimiento que se conoce como pulpectomía.
  • Posteriormente se realiza una limpieza y desinfección de los conductos radiculares y la cavidad pulpar.
  • Se realiza la obturación. Esta consiste en el relleno de la cavidad del diente con un material especial.
  • Por último, se sella y listo. Tu diente volverá a tener la funcionalidad de siempre.

Consejos para los cuidados básicos del cepillo bucal.

El cepillo de dientes tiene más importancia de la que le proporcionamos en el día a día.
Hay que prestarle más frecuentemente atención para así mantenerlo limpio y libre de bacterias.

La salud bucal va a depender de cómo tratemos a nuestro cepillo de dientes desde el principio hasta el final, por ello le enumeramos algunos consejos a seguir para prevenir enfermedades a causa de un mal uso de su cepillo dental.

1- Reemplazar el cepillo de dientes cada 3 o 4 meses. (Antes si las celdas están gastadas)

2- El cepillo dental es personal e intransferible para evitar compartir fluidos corporales y el contagio de enfermedades infecciosas.

3- Limpie su cepillo de dientes después de cada uso con abundante agua para quitar con precisión los restos de pasta de dientes. Cuando termine colóquelo de forma vertical para que se seque.

4- No cubra su cepillo de dientes con los capuchones de plástico ya que los ambientes húmedos que se pueden generar atraerían a microorganismos dañinos, busque mejor uno con aberturas para que respire y así evitar el contacto con otros cepillos de dientes.

5- Renovar su cepillo de dientes después de una enfermedad infecciosa.

6- Cuando viaje, transpórtelo en un estuche limpio y seco que cubra las celdas en su totalidad.

Siguiendo estos consejos tendrá asegurada una mejor higiene bucal y podrá prevenir caries y gingivitis, además de disfrutar de una sonrisa bonita y sana.

Tipos de cepillos

En el mercado nos encontramos cepillos de dientes de muchas clases, formas y tamaños, desde Clínica la Victoria te queremos acercar los diferentes tipos de cepillos bucales que nos podemos encontrar, para que encuentre tu cepillo ideal según tus necesidades:

• Manuales. Son los cepillos convencionales que suelen tener 3 o 4 tiras de cerdas.

• Eléctricos. Están liderando el mercado actualmente, muchos consumidores prefieren el uso de este cepillo propulsado por un motor, ofreciendo tres movimientos; alternados, vertical arqueados, vibratorio.

• Cepillos para niños. Se diferencia en la cabeza del cepillo, es más pequeña con unas fibras más suaves y están acompañados de un diseño con una temática infantil.

• Cepillos interproximales. Este tipo de cepillos es más pequeño que uno convencional y nos ayuda a llegar a zonas interdentales para una limpieza más efectiva.

• Cepillos periodontales. Tienen dos cerdas. Se utilizan especialmente en casos de inflamación gingival y surcos periodontales. También es recomendable en niños con ortodoncia fija. Finalmente su uso sirve para eliminar la placa bacteriana que se acumula debajo de la encía (subgingival)

• Cepillos Ortodónticos. Diseñado para las personas con ortodoncia fija (bandas y bracket). Tiene de especial la hilera central es más corta evitando así que se rompa el cepillo.

Una vez diferenciados los cepillos según sus clases, tenemos que tener en cuenta una de las características más importante a la hora de buscar un cepillo de dientes, y es la dureza de las cerdas, encontramos tres tipos:

– Duro
Las cerdas que nos encontramos en este cepillo son más rígidas.
Recomendamos el uso de este cepillo a personas sin problemas de sensibilidad en dientes ni encías.

– Medio
Es el más usado por un porcentaje mayor de personas.
Recomendamos a personas que tengan una buena higiene buco dental pero no lo suficiente como la dureza anterior.

– Suave
Recomendado a las personas que sufren sensibilidad en dientes y encías.
Para un lavado sin dolor y evitar la gingivitis.

Teniendo estos pequeños conocimientos sobre los tipos de cepillos de dientes, llegó la hora de elegir el vuestro, si no tienes claro cuál se adapta más a tus necesidades contacta con nosotros, te asesoraremos en todo momento.

¿Qué son las manchas blancas en los dientes?

En el cuidado de la salud bucal gran parte de la población se encuentran con ciertas manchas blancas en los dientes. Esto se puede deber a varias causas:

• Hipoplasia: Debido a la baja mineralización durante la creación de los dientes definitivos, pueden aparecer estas manchas. Estas no suponen un problema para la salud de la boca, en todo caso, afectará sólo estéticamente a nuestra sonrisa.

• Descalcificación: En dicho caso, estas manchas blancas son un indicador de futura caries. El hecho de no tratarla a tiempo implicaría la aparición de una caries grave, con todos los problemas que causaría. Es frecuente que durante la etapa que se utilice correctores bucales, como la ortodoncia, no se haya seguido una rutina de limpieza adecuada y esto de lugar a la aparición de dichas manchas al retirarlos.

• Flúor: La falta de este mineral puede ocasionar la aparición de manchas blancas.

Cómo tratar las manchas blancas de los dientes

En primer lugar, ante cualquier duda, aconsejamos acudir al dentista para poder descartar cualquier posible problema que pueda aparecer, ya que es posible que sean caries incipientes, por lo que es primordial ponerse en manos de profesionales.

Una vez dicho esto, los modos de actuación una vez localizado el problema es:

Si sufres de manchas blancas que han salido por la hipoplasia, la única solución a esto es la utilización de carillas estéticas.

De sufrir descalcificación, el dentista deberá observar si existe caries, y tratarla de ser así. Si no se ha desarrollado la caries, puede tratarse con microabrasión, seguido de un proceso de blanqueamiento dental.

Por último, si el problema se tratase por falta de flúor, se debería realizar un tratamiento para la recuperación de este en el esmalte.

Recordamos que estos consejos deben ser contrastados por un odontólogo, ya que de seguir un tratamiento erróneo, puede afectar a la salud bucal a largo plazo.

¿Cómo eliminar una caries profunda?

Las caries son unas de las enfermedades bucodentales más comúnes, entre el 60% y el 90% de los escolares y casi el 100% de los adultos tienen caries dental en todo el mundo.

Las caries aparecen cuando tenemos una dieta rica en azúcar y almidón. Las bacterias producen un ácido que al combinarse con la saliva tiende a formarse una placa bacteriana que crea la desmineralización y destrucción en nuestras muelas.

Sabremos que tenemos una caries profunda debido a las manchas negras o tonalidad café que podremos apreciar en nuestros dientes, una fuerte sensibilidad a los cambios de temperaturas o un dolor al masticar, son unos de los principales síntomas que padecemos si tenemos caries profundas.

En nuestra clínica estarás de la mano de los mejores especialistas en este campo y con éxito eliminamos las caries profundas. Utilizamos tratamientos con flúor cuando la caries no está muy avanzada y si está más avanzada es recomendable realizar un empaste para conseguir una restauración del diente. Aunque las técnicas más comunes y efectivas suelen ser las endodoncias y las prótesis fijas.

Las endodoncias consiste en la eliminación del tejido pulpar inflamado o infectado del interior de la cámara pulpar y de los conductos radiculares, rellenándolos herméticamente con un material que permita conservar el diente manteniendo su función principal.

Las prótesis fijas se deberán llevar a cabo tras haber realizado un buen trabajo de endodoncia ya que consiste en reconstruir el molar mediante una prótesis fija como: coronas, puentes o implantes dentales, para devolver o mejorar en algunos casos la fuerza al masticar de los dientes.

No dejes pasar más tiempo, un diente se puede salvar a tiempo siempre que acudas con antelación.

Cuáles son los nombres de los dientes y sus funciones

Los dientes son uno de los elementos más importantes de nuestra anatomía. Por eso, es de vital importancia que los cuidemos de forma adecuada cepillándolos después de cada comida y evitando el consumo excesivo de azúcar, café, alcohol… Sin ellos, sería muy complicado poder realizar una de las funciones vitales por excelencia: alimentarse.

Pero esta no es la única función que tienen. Además nos ayudan con la fonación, es decir, facilitan nuestra comunicación y, por tanto, la vocalización de aquello que decimos. También son muy importantes en la deglución, por lo que facilitan que la comida pase de la boca a la faringe y llegue al esófago.

Aunque esas son sus funciones generales, no todos los dientes están destinados a lo mismo debido a sus características.

Anatomía del diente

En nuestra boca tenemos un total de 32 dientes. Todos ellos están formados por elementos como calcio, magnesio y fósforo, vitales para nuestra salud bucodental.

Se puede agrupar en 4 categorías en función de la tarea que realizan:

  • Incisivos: En total son 8: 4 en la parte superior de la dentadura y otros 4 en la inferior. Por lo general, son los primeros que suelen salir. Permiten cortar alimentos gracias a su borde afilado y a su punta plana en forma de cincel.
  • Molares: Tenemos un total de 12. Son también conocidos como muelas y poseemos 6 en la parte inferior y otros 6 en la superior. Nos permiten triturar los alimentos gracias a sus 4 puntas en forma de corona, ayudando al proceso de digestión.
  • Premolares: Junto con los molares, ayudan a triturar los alimentos. Hay 4 de los en la parte superior y otros 4 en la inferior, por lo que en total tenemos 8 Tienen una peculiaridad, y es que no crecen a la vez, sino que primero salen los superiores y con el tiempo los inferiores.
  • Caninos: Su función principal es desgarrar los alimentos. Tenemos un total de 4 y son también conocidos como colmillos. Su forma es muy característica: terminan de forma puntiaguda. Son los más duros y fuertes porque se encargan de los alimentos más duros.

El cepillo de dientes eléctrico

En muchos hogares el cepillo convencional ha dado paso al cepillo de dientes eléctrico. La comodidad que presentan los cepillos eléctricos ha hecho que muchas personas se hayan decidido por usar este tipo de cepillos. A través de este post queremos hablaros sobre ellos, así como, sus tipos, beneficios y usos.

La higiene bucodental es un aspecto al que se le debe de prestar especial atención en el día a día. La boca es un lugar donde continuamente se están generando bacterias que producen caries y otras enfermedades en los dientes. El cepillo eléctrico realiza movimientos rotatorios que hacen que tu boca permanezca limpia y libre de bacterias. Algunos estudios han revelado que la diferencia principal entre el cepillo convencional y el cepillo de dientes eléctrico se basa en la comodidad de su utilización.

Tipos, beneficios y usos del cepillo eléctrico

Tipos de cepillo eléctrico

  • Comunes
    Realizan movimientos rotatorios. Pueden realizar hasta 5000 movimientos por minuto y están pensados para trabajar la limpieza de bacterias. Su usabilidad es similar a la de un cepillo convencional. Se presentan como los más económicos.
  • Sónicos
    Basan su trabajo en movimientos de oscilación. Pueden llegar a alcanzar los 48.000 movimientos por minuto por lo que son más eficaces que los cepillos de dientes eléctricos de tipo común.
  • Ultrasónicos
    Son los más novedosos y los que recomiendan la mayoría de odontólogos. Sus más de 2 millones por minuto hacen que sean los cepillos de dientes eléctricos más efectivos del mercado. Utilizan movimientos de rotación.

Los principales beneficios del cepillo eléctrico

  • Presentan una mayor comodidad a la hora de usarlos.
  • Son más eficientes en la eliminación bacteriana.
  • Hacen que el cepillado sea durante más tiempo.
  • Mantiene las encías, dientes y lengua más limpios.

Usos del cepillo eléctrico

A la hora de usar el cepillo de dientes se siguen mecanismos similares a los del cepillo convencional, sin embargo, debes de tener en cuenta algunos aspectos.

  • Debes de usar una cantidad de pasta moderada.
  • Extiende la pasta por todos los dientes antes de activar el cepillo.
  • Realizar la limpieza de dentro hacia fuera, es decir, primero la cara interna de los dientes y posteriormente la cara externa.
  • No olvides cepillar la base de la mordida, es un lugar donde más bacterias se genera.
  • Utiliza tu cepillo eléctrico sobre la lengua.
  • Completa la limpieza con un enjuague bucal.

Desde Clínica de la Victoria queremos recordar que es recomendable el cambio del cabezado cada 3 meses. Su deterioro puede provocar que no esté funcionando correctamente.

Salud dental durante el embarazo

Debido a todos los cambios que una mujer pasa durante el embarazo, su salud dental se ve afectada en mayor medida de la habitual. La gran cantidad de hormonas, la acidez de la boca y el aumento de la circulación sanguínea suele ser el principal problema que ocasione los trastornos físicos por los que pase la zona periodontal.

Estudios, han corroborado, que estos problemas pueden afectar directamente a la salud del bebé y en consecuencia provocar nacimientos prematuros, así como un bajo peso del recién nacido.

Los principales problemas con los que nos podemos encontrar son:

  • Gingivitis: Principal problema al que se enfrentan las mujeres en el embarazo. Se revela en forma de encías sensibles, inflamadas y enrojecidas, además de el sangrado durante el cepillado, síntoma que nos sirve como llamada de atención.
  • Periodontitis: De no tratarse a tiempo la gingivitis, nos podemos encontrar ante este problema. Una vez llegados a este punto, puede dañar los tejidos y los huesos que sostienen al diente, causando infecciones o incluso la pérdida del diente.
  • Caries: En ocasiones, las náuseas y vómitos durante los primeros meses, pueden provocar un aumento de acidez en la boca, causando un desgaste del esmalte de los diente. Por ello es muy importante enjuagarse bien la boca cuando nos pase esto.

Para evitar y prevenir estos problemas bucodentales, deberemos seguir ciertas pautas:

  • Tener una alimentación saludable abundante en vitaminas y minerales.
  • Mantener una limpieza bucal diaria, usando enjuagues, seda dental y cepillándose los dientes varias veces al dia.
  • Restringir el consumo de azúcar.
  • Sobretodo, deberemos visitar a nuestro odontólogo, el cual nos ayudará y resolverá dudas específicas o problemas que podamos tener.

Con estos consejos nos despedimos, recordando que ante cualquier problema, acuda inmediatamente a su odontólogo. Este artículo es informativo y no sustituye el diagnóstico de un profesional.

¿Cómo tratar la xerostomía?

La xerostomía, conocida comúnmente como el síndrome de la sequedad bucal, está provocada por una irregularidad en la segregación de saliva. Cuando las glándulas salivales producen menos cantidad de saliva de la necesaria, la boca se reseca y puede traer consigo numerosos problemas.

A pesar de que hay algunos casos en los que el daño en estas glándulas es irreversible, normalmente puede seguirse un tratamiento que disminuya o elimine por completo los efectos. Pero, ¿cómo curar la xerostomía? La toma de medicamentos o no dependerá de las causas que lo hayan provocado, aunque lo más importante es acudir al dentista si notas tu boca seca de manera regular.

Una vez hayas visitado a un especialista, sabrás con certeza qué lo ha provocado y, por tanto, cuál va a ser la mejor forma para eliminarlo.

Causas y síntomas de la xerostomía

Ahora que sabemos cómo curarla, es importante que entendamos cuáles son las causas y síntomas de la xerostomía. Las causas principales por las que suele aparecer este problema es la baja ingesta de agua y el elevado consumo de tabaco y/o alcohol. Sin embargo, a veces pueden derivar de lesiones en las glándulas y/o en los nervios del cuello o cabeza, además de que hay determinados fármacos, como las píldoras para la ansiedad o los medicamentos oncológicos, cuyo efecto secundario es la sequedad bucal.

Algunos de los síntomas que pueden ayudarte a saber si tienes este problema o no son los siguientes:

  • Reducción de sensaciones gustativas.
  • Lengua áspera, seca o con surcos y sensación de ardor.
  • Halitosis o mal aliento.
  • Fisuras en las comisuras de los labios y llagas.
  • Caries y enfermedades periodontales.
  • Sequedad o una sensación de viscosidad en la boca.
  • Saliva que se siente espesa y fibrosa.
  • Dificultad para masticar, hablar y tragar.
  • Dolor de garganta o garganta seca y ronquera.
  • Problemas para usar dentaduras postizas.

¿Cómo elegir una buena pasta de dientes?

Hoy en día, la tarea de elección de una buena pasta de dientes resulta arduamente complicado debido a la gran oferta que existe en el mercado. Sin embargo, cada pasta de dientes se adapta a un cliente específico por lo que es conveniente que a la hora de elegir su pasta de dientes consulte a su dentista. En este post os hablaremos de las diferentes pastas de dientes que encontramos en el mercado y así podrás ver cuál es la que más se adapta tus necesidades.

  • Pasta Anti-caries. Son pastas con una gran cantidad de flúor que ayudan a la mineralización del diente y de esta manera evitar la caries. Existen dos tipos, para adultos y para niños. Es recomendable para aquellas personas que aún no presentan caries.
  • Pasta para dientes sensibles. Estas pastas están compuestas de nitrato de potasio o clorhedixina. Tienen como objetivo principal mantener el esmalte. Ideales para personas con bruxismo.
  • Pasta antisarro. Están compuestas de pirofosfato. Su objetivo es inhibir la formación de sarro. Son ideales para aquellas personas con sarro en sus dientes.
  • Pasta blanqueadora. Es ideal para aquellas personas que tienen manchas en sus dientes. También está pensada para personas fumadoras.

Cómo saber cuál es la mejor pasta de dientes

Tanto en los supermercados como en las farmacias podemos encontrar numerosos dentífricos, todos ellos sirven para cepillarse los dientes, pero pueden hacer mucho más por la salud dental.

Pongámonos en situación; puedes tener la boca sana pero necesitas prevenir las caries, la pasta de dientes más recomendada para ti sería una que contenga flúor.

El flúor ayuda a remineralizar el esmalte, reforzarlo y eliminar la placa, de modo que las bacterias no puedan perforarla y crear caries.

Si tu problema es la sensibilidad al morder alimentos e ingerir bebidas calientes o frías, padeces sensibilidad dental, por lo que se recomienda usar dentífricos diseñados para este problema en concreto.

Con las enfermedades periodontales ocurre una situación muy parecida, en este caso se necesita un dentífrico más potente que además de flúor contenga algún antiséptico más potente.

Y en el caso de que quieras tener los dientes más blancos, muchas personas optan por dentífricos blanqueadores creyendo que conseguirán grandes resultados, pero no son demasiado efectivas.

Lo más recomendable para reforzar y mantener los efectos de un tratamiento de blanqueamiento o cualquier otro mencionado anteriormente, es el realizado o recomendado por tu dentista.